The enfermedad de Lyme es una infección bacteriana transmitida por garrapatas. Esta enfermedad no solo afecta a los humanos, sino que también representa una amenaza significativa para la salud de los animales de la granja. En Taxus&Reels somos expertos en biosecurity y hoy te contamos cómo prevenir la enfermedad de Lyme en las explotaciones ganaderas.
¿Qué es la enfermedad de Lyme?
Las explotaciones ganaderas, al encontrarse en áreas rurales y boscosas, son particularmente vulnerables a la proliferación de garrapatas. Estos insectos que, de por sí, ya representan una amenaza para la salud de los animales de compañía, son capaces de transmitir múltiples enfermedades. Una de ellas, es la de Lyme. Las garrapatas infectan al ganado con la bacteria Borrelia burgdorferi.
El ganado, al igual que los humanos y los animales de compañía, puede infectarse con la bacteria Borrelia burgdorferi, a través de la picadura de garrapatas infectadas. Aunque la enfermedad de Lyme en los animales no siempre presenta síntomas evidentes, el impacto puede ser considerable. Por eso es importantísimo prevenir la enfermedad de Lyme, pues sus síntomas pueden pasar desapercibidos. Dentro de los síntomas clínicos encontramos:
- Elevación de la temperatura corporal.
- Letargo y pérdida de apetito. Esto se traduce, además, en una disminución de la actividad.
- Inflamación Y dolor en las extremidades, a causa de una hinchazón en las articulaciones. Esto afecta la movilidad de los animales.

La importancia de prevenir la enfermedad de Lyme
Está claro que cualquier enfermedad supone un riesgo para la salud de los animales, así como de las personas que están en contacto con ellos. Pero más allá de las repercusiones sanitarias que puede acarrear la enfermedad de Lyme, también se presentan efectos económicos negativos. Empezamos por contarte que, cuando los animales enferman, hay una reducción de la productividad; por ejemplo, un animal enfermo tiene un menor rendimiento en términos de producción.
Además se presentan gastos asociados al tratamiento de la enfermedad, pues es necesaria la atención veterinaria y el suministro de medicamentos. En los casos más severos, esta patología puede llevar a la muerte del animal infectado. Por estos motivos, resulta fundamental prevenir la enfermedad de Lyme en las explotaciones ganaderas.
¿Cómo prevenir la enfermedad de Lyme?
Por la variabilidad de los síntomas y la similitud con otras enfermedades, diagnosticar la enfermedad de Lyme en el ganado puede ser un desafío. Para hacer el diagnóstico, los veterinarios pueden recurrir a diversos métodos. Lo primero es revisar los antecedentes (historia clínica) y evaluar los síntomas aparentes. Además, también se realizan pruebas serológicas para detectar la presencia de la bacteria. Antes de llegar a este punto, resulta crucial prevenir la enfermedad de Lyme.
Para ello, es necesario seguir distintos métodos que incluyen la protección personal y, por supuesto, el cuidado del entorno. Contar con un plan de bioseguridad eficaz contribuye a reducir el riesgo de infecciones como el Lyme. Te contamos que, si la garrapata que pica al animal está infectada con la bacteria, esta entra en el organismo y se multiplica, propagándose a otras partes del cuerpo. De hecho, el Lyme puede atacar el corazón, el sistema nervioso y las articulaciones. Después de la picadura, los síntomas pueden aparecer entre los tres y 30 días posteriores.
Desinfección e higiene
In Taxus&Reels nunca dejaremos de afirmar que, una de las mejores formas de prevenir la enfermedad de Lyme y otras patologías, es a través de la limpieza. Seguir una correcta higiene en las instalaciones resulta fundamental para evitar que las garrapatas y otras plagas afecten al ganado. En este sentido, no es suficiente con la limpieza, también es necesaria una desinsectación y esto puede conseguirse aplicando distintos biocides.
Repelentes de insectos
Para prevenir la enfermedad de Lyme, es posible aplicar productos que impidan la infestación de garrapatas. Recordemos que no solo los animales pueden contagiarse con esta patología, sino que también los humanos. En este sentido, también es recomendable que los trabajadores apliquen repelentes que contengan DEET, un ingrediente activo que mantiene a las garrapatas alejadas.
Por otra parte, y siguiendo con el personal de las explotaciones, es fundamental que, como parte de un plan de biosecurity, utilicen ropa protectora adecuada, especialmente en las áreas con alta actividad de garrapatas.
Aislamiento de animales
Si se detecta un caso en la explotación, es necesario aislar al animal contagiado de inmediato, para evitar que la enfermedad se propague. Por otra parte, resulta crucial evitar el contacto directo de los animales de la explotación con los animales de compañía como los perros. Recuerda que los canes también pueden ser propensos a la infestación de garrapatas y, por supuesto, a la enfermedad de Lyme. Reduce, en general, el contacto de los animales de producción no solo con los animales de compañía, sino también con personas ajenas a las instalaciones.